Cuando una clínica, veterinaria, droguería o empresa necesita comprar guantes desechables, es común encontrarse con dos opciones muy conocidas: nitrilo y látex.

A simple vista pueden parecer prácticamente iguales. Ambos se utilizan como guantes de protección y existen en diferentes tallas y presentaciones. Sin embargo, el material es diferente y eso hace que cada tipo tenga características particulares.

Entonces, ¿qué diferencia hay entre los guantes de nitrilo y los de látex?

¿Qué son los guantes de nitrilo?

Los guantes de nitrilo están fabricados con un material sintético conocido como caucho nitrilo.

Una de sus características es que permiten contar con una alternativa a los guantes fabricados con látex natural. Esto puede ser relevante para instituciones que buscan manejar diferentes opciones de guantes dentro de su inventario.

En el portafolio de Dispocol, los guantes de nitrilo MV aparecen como guantes ambidiestros, no estériles y para un solo uso. El portafolio también indica que cuentan con superficie microtexturizada en los dedos y están disponibles en diferentes tallas.

¿Y los guantes de látex?

Los guantes de látex utilizan látex de caucho natural como material.

Al igual que los de nitrilo, pueden utilizarse como guantes desechables de protección, pero su composición es diferente.

En el portafolio de Dispocol, los guantes de látex MV aparecen como ambidiestros, con superficie lisa, interior con polvo y disponibles en tallas desde XS hasta XL.

Esto muestra algo importante: cuando se comparan dos guantes, no basta con mirar solamente el material. También hay que revisar las características específicas de cada referencia.

Nitrilo y látex no son exactamente lo mismo

La diferencia más evidente está en el material.

El nitrilo es un material sintético, mientras que el látex utilizado en este tipo de guantes proviene del caucho natural.

Pero también pueden existir diferencias en aspectos como la textura, el acabado, las tallas y otras características de fabricación.

Por eso, dos guantes que cumplen una función similar pueden ofrecer una experiencia diferente durante su utilización.

¿Por qué algunos guantes tienen textura?

La textura no está ahí solamente por estética.

Una superficie microtexturizada puede aportar determinadas características de agarre durante la manipulación. En el caso de los guantes de nitrilo MV de Dispocol, el portafolio especifica que la superficie es microtexturizada en los dedos.

Los guantes de látex MV descritos en el portafolio, por otro lado, cuentan con superficie lisa.

Es una diferencia sencilla de identificar, pero que puede ser relevante dependiendo de las necesidades del usuario.

¿Todos los guantes son estériles?

No.

Esta es una característica que conviene revisar antes de comprar.

En las referencias de guantes de nitrilo MV y látex MV incluidas en el portafolio de Dispocol, se especifica que son no estériles.

Por eso, cuando una institución solicita guantes, no debería asumir que todos los productos disponibles tienen las mismas condiciones.

La referencia exacta es la que determina sus características.

¿Qué tallas existen?

La talla también es importante.

Un guante demasiado pequeño puede resultar incómodo y uno demasiado grande puede dificultar determinadas tareas. Por eso, seleccionar correctamente la talla forma parte de una compra adecuada.

En las referencias de Dispocol, tanto los guantes de nitrilo como los de látex cuentan con diferentes tallas.

Los guantes de nitrilo aparecen disponibles en S, M, L y XL, mientras que los de látex incluyen XS, S, M, L y XL.

¿Nitrilo o látex: cuál debería elegir?

No existe una respuesta universal.

La elección depende de las necesidades del usuario, el tipo de actividad, las características que se buscan en el guante y las especificaciones de la referencia disponible.

Para una clínica, por ejemplo, puede ser importante contar con determinadas tallas y características de superficie. Una veterinaria puede tener necesidades diferentes, mientras que una droguería puede necesitar varias opciones para atender a distintos clientes.

 

Por eso, la pregunta no debería ser simplemente "¿cuál es mejor?", sino "¿qué características necesito?".